
La revisión mamaria debe iniciar desde que las niñas comienzan el desarrollo del botón mamario, alrededor de los 9 o 10 años, según recomendaron especialistas, quienes destacan la importancia de que madres y abuelas enseñen esta práctica para establecer un patrón de referencia que permita detectar anomalías a tiempo.
Conocer el aspecto y textura normales de las mamas resulta fundamental para identificar cambios que podrían indicar la presencia de tumoraciones, mastitis u otras afecciones.
Los médicos advierten que algunas lesiones no aparecen de forma repentina, por lo que el conocimiento previo del cuerpo es una herramienta clave para la detección temprana.