
El sangrado menstrual abundante responde a múltiples factores, entre los que destacan los cambios hormonales durante la transición adolescente y el período menopáusico.
Las niñas que inician su vida reproductiva y las mujeres que se acercan al fin de su etapa fértil experimentan alteraciones en sus ciclos que pueden manifestarse como flujos más intensos de lo habitual.
Una causa particularmente grave asociada a la salud materna es la amenaza de aborto y el aborto en sí mismo, condiciones en las que el sangrado nunca debería presentarse por tratarse de pacientes embarazadas.