
Celia Cruz, conocida como la Reina de la salsa, construyó un legado musical imborrable a lo largo del siglo XX con 37 discos de estudio, además de producciones en vivo y colaboraciones, iniciando su carrera en Cuba a principios de los años 50 como vocalista de La Sonora Matancera, agrupación con la que permaneció activa entre 1950 y 1965.
Su álbum “Canta Celia” (1956) es una muestra de su versatilidad al abarcar ritmos como merengues, mambos, chachachá y huarachas, que la consolidaron como una figura trascendental de la música latina.
Su impacto también se extendió al cine y las telenovelas, y su talento fue reconocido con un Grammy, confirmando su estatus como una de las artistas más influyentes del género.