
El Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja en forma de herradura que se extiende por más de 40,000 kilómetros desde Nueva Zelanda hasta el extremo sur de Sudamérica, concentra el 90% de todos los sismos registrados en el planeta y cerca del 80% de los terremotos de mayor magnitud en la historia.
Esta región geológica es el resultado del constante choque entre grandes placas continentales y oceánicas, como la del Pacífico, Nazca, Norteamericana y Filipina, que acumulan una enorme presión y calor.
Cuando esa energía se libera, se produce una intensa actividad tectónica que constantemente redefine la geografía del área, convirtiéndola en la más activa y enigmática del mundo.