
La contractura muscular es una contracción involuntaria que endurece el músculo por sobreesfuerzo o falta de calentamiento. Puede surgir también por permanecer sentado frente a un computador o en silla de ruedas sin moverse.
El doctor Bryan Pérez aclara que una contractura no suele ser de origen traumático, sino por tensión acumulada.
Si el dolor persiste más de tres semanas, ya no se trata de una contractura simple y requiere evaluación médica.
Otras patologías, como la cifosis o joroba, pueden generar contracturas en la espalda y el cuello por una postura inadecuada de la columna.
En varones, el síndrome piramidal, conocido como ciática falsa, se desarrolla al sentarse con una cartera en el bolsillo y provoca hormigueo en la pierna.