
El crédito informal puede cobrar hasta 20% de interés mensual, equivalente a 240% anual, muy por encima del 2% mensual de los bancos formales. La especialista Gisela Canales advirtió que recurrir a estos préstamos por falta de liquidez suele llevar a un endeudamiento perpetuo.
Canales explicó que los préstamos informales no están supervisados por ninguna entidad reguladora, lo que deja al deudor sin protección ante malas prácticas o cobros abusivos.
Para acceder a créditos formales, recomendó abrir una cuenta bancaria exclusiva para el negocio y depositar los ingresos diarios, incluso montos pequeños, para construir un historial verificable.
También sugirió que los pequeños negocios establezcan políticas claras de crédito a clientes, definiendo cuánto pueden fiar sin afectar su capital de trabajo.
En casos de acoso o maltrato por parte de prestamistas informales, indicó que se puede verificar en la Comisión Nacional de Microfinanzas si la empresa está registrada y presentar una denuncia con evidencia.