
La crisis ganadera en el occidente de Nicaragua se agudiza con termómetros que superan los 40 grados Celsius. Dueños de fincas reportan la muerte de animales y una caída drástica en la recolección de leche.
Los productores leoneses enfrentan un panorama crítico ante la falta de condiciones óptimas para el manejo del ganado. Jeffrey Reyes, productor de la zona, advierte que la problemática podría prolongarse y dejar pérdidas cuantiosas para la economía local.
La combinación de estrés térmico, fatiga y menor ingesta de alimento ha provocado una reducción sostenida en los volúmenes de leche recolectados. “Nosotros se nos pierde el ganado, porque no quieren salir de la montaña”, manifestó un productor.