
Las enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión impactan directamente la respuesta sexual de la mujer. El doctor Roberto Gómez Martínez explicó que estos padecimientos afectan el sistema nervioso, la circulación y las hormonas.
La diabetes provoca neuropatías que dañan los nervios pélvicos y reducen la sensibilidad genital. El aumento de azúcar en sangre endurece las arterias y limita el flujo sanguíneo hacia los órganos reproductores.
La ansiedad generada por el diagnóstico de una enfermedad crónica también desplaza la sexualidad a un segundo plano. El especialista recomendó acompañar el tratamiento médico con asesoramiento psicológico para afrontar los cambios en el estilo de vida.