
La doctora Michell Ramírez desmintió durante una entrevista el mito más común entre los pacientes de ortodoncia: que colocar y usar brackets duele, y aseguró que el procedimiento no es doloroso, aunque puede resultar incómodo o molesto cuando se utilizan instrumentos para separar los tejidos blandos de los dientes.
La especialista explicó que durante el tratamiento se aplican fuerzas de leves a moderadas y continuas, lo que puede generar cierta sensación de presión, pero no dolor.
La doctora aclaró que los dientes no son perforados para colocar los brackets.