
Las autoridades guatemaltecas mantienen alerta naranja ante el incremento de explosiones y flujos piroclásticos del Volcán de Fuego, considerado el coloso más activo de Centroamérica, lo que ha obligado a evacuar habitantes de dos aldeas en el departamento de Sacatepéquez.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres reporta columnas de ceniza que alcanzan los 6.000 metros sobre el nivel del mar, con dispersión extendida hasta 130 kilómetros en dirección oeste, afectando zonas rurales y urbanas de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango.
El monitoreo se mantiene activo y las autoridades prevén que la actividad volcánica podría disminuir en las próximas 24 a 72 horas, aunque el volcán, ubicado a 50 kilómetros al sur de la capital, sigue siendo vigilado de cerca.