Incautan 694 kilogramos de cocaína en Carazo, pero narcotraficantes huyeron

Por Geydi Solórzano. Oficiales de la Policía este viernes incautaron 694 kilogramos de cocaína y ocuparon una camioneta en una acción ejecutada entre el departamento de Carazo y el municipio de San Rafael del Sur. El comisionado general Victoriano Ruiz Urbina, cojefe de la institución policial, detalló en conferencia de prensa a medios oficialistas que […]

Por Geydi Solórzano.

Oficiales de la Policía este viernes incautaron 694 kilogramos de cocaína y ocuparon una camioneta en una acción ejecutada entre el departamento de Carazo y el municipio de San Rafael del Sur. El comisionado general Victoriano Ruiz Urbina, cojefe de la institución policial, detalló en conferencia de prensa a medios oficialistas que la intervención inició a la 1:30 a.m. en un retén ubicado cerca de la intersección «El Compay», dos cuadras al sur, en Diriamba.

En ese lugar los agentes perfilaron una camioneta, color blanco, con placas M452143. Al notar la presencia policial los ocupantes del vehículo evadieron el control y se dieron a la fuga. Horas más tarde, a las 3:50 a.m., las autoridades de San Rafael del Sur fueron alertadas sobre la camioneta abandonada e inclinada en una alcantarilla en la comarca San Pablo, a 100 metros al sur del cementerio nuevo, en el camino conocido como «Los Gutiérrez Sur».

Durante la inspección del vehículo, la Policía incautó 15 sacos rojos que contenían 578 paquetes rectangulares envueltos en cinta adhesiva. Las pruebas químicas de campo y la aplicación de la técnica Scintrex Trace en la palanca de cambios, timón, cabina y asientos dieron positivo a cocaína, alcanzando un peso total de 694 kilos.

Según el jefe policial la droga fue ingresada a Nicaragua vía marítima desde Costa Rica a bordo de pangas piloteadas por Ervin Parrales Acosta, de 35 años y Edgar Antonio Mojica Parrales, de 46. La carga fue desembarcada en las costas de La Boquita, Diriamba, para luego ser trasladada hacia Somotillo en la frontera con Honduras, donde sería entregada a sujetos no identificados de nacionalidad hondureña.

Las investigaciones determinaron que la camioneta figura a nombre de Flor de María Lanuza Castro, quién la mantenía en renta mediante contrato al sospechoso Edwin Javier Ocón Ugarte. Este último se encargaba de los mantenimientos del vehículo y coordinaba los pagos y contactos con la propietaria a través de Sixto René Valladares Canales.