Incendio destruye totalmente dos bodegas y parcialmente un negocio en el Mercado Oriental de Managua

Por Jairo Castillo. La bomba de tiempo volvió a estallar en el Mercado Oriental, sembrando pánico, caos y desesperación en el corazón del centro de compras más grande de Centroamérica. Un dantesco incendio redujo a cenizas las bodegas Castillos y el negocio García Castro, dejando millonarias pérdidas económicas y el esfuerzo de toda una vida […]

Por Jairo Castillo.

La bomba de tiempo volvió a estallar en el Mercado Oriental, sembrando pánico, caos y desesperación en el corazón del centro de compras más grande de Centroamérica. Un dantesco incendio redujo a cenizas las bodegas Castillos y el negocio García Castro, dejando millonarias pérdidas económicas y el esfuerzo de toda una vida de comerciantes que hoy lo han perdido absolutamente todo.

El siniestro se originó exactamente de la iglesia El Calvario, cuatro cuadras al lago y dos al sur. En cuestión de segundos las llamas se alimentaron del material altamente inflamable de estos locales, dedicados a la comercialización de bolsas y empaques plásticos. El fuego implacable y destructivo devoró por completo la infraestructura y la mercadería. Pese a que varias personas intentaron frenar el avance del infierno utilizando extintores portátiles, sus esfuerzos resultaron en vano ante la magnitud de la emergencia.

Versiones extraoficiales señalan que el fuego inició en la parte trasera de las bodegas, zona donde se ubica una cuartería. Guardas de seguridad relataron haber escuchado una fuerte explosión, seguida inmediatamente por densas y asfixiantes cortinas de humo negro. Las llamas se extendieron con rapidez hacia un tramo colindante de granos básicos. En medio de la desesperación varias personas arriesgaron sus vidas para rescatar quintales de arroz, frijoles, maíz y cacao antes de que fueran consumidos por el fuego.

Un imponente contingente de la Dirección General de Bomberos, efectivos de la Policía, Defensa Civil y técnicos en emergencias médicas de la Cruz Blanca se desplegaron en la zona del desastre. Mientras los bomberos luchaban cuerpo a cuerpo contra el fuego, las fuerzas del orden acordonaron el sitio para evitar el pillaje y garantizar la seguridad ciudadana.

Las causas exactas de este siniestro aún se desconocen. Serán las autoridades bomberiles y peritos de la Policía los que a través del proceso de escombreo determinen qué provocó este trágico suceso que, en tan solo unos minutos, convirtió el fruto de años de trabajo, sacrificio y superación en un desolador panorama de escombros y cenizas.