
El sector azucarero de Nicaragua proyecta una reducción de hasta el 10 por ciento en la producción para la zafra 2026-2027, afectado por las escasas precipitaciones registradas a lo largo del año, que marcan el segundo acumulado de agua más bajo desde 1946 y la presencia de la plaga cochinilla harinosa en los cultivos de caña, según advirtió Mario Amador, presidente de la Empresa de Servicios Azucareros.
La producción estimada pasaría de 16.5 millones de quintales en el ciclo anterior a 15.5 millones, mientras los costos de producción por hectárea aumentarían hasta un 20 por ciento para enfrentar la plaga y garantizar riego, con incrementos adicionales en fertilizantes de hasta un 10 por ciento.
El sector confía en que las lluvias en la segunda parte de la zafra mejoren los rendimientos industriales, aunque el panorama actual es complejo debido a la canícula extendida y las altas temperaturas que aceleran la reproducción de la plaga.