
ésar Cruz, un joven de Villa Venezuela en Managua conocido en redes como El Magnífico 52, ha convertido la inteligencia artificial en su principal aliada para crear crónicas visuales con ritmo de reguetón que retratan la vida cotidiana de la capital nicaragüense, desde el caos del transporte público hasta la realidad de los vendedores ambulantes.
El emprendedor digital, que utiliza más de 25 aplicaciones para dar forma a sus proyectos, asegura que la IA obedece sus instrucciones en un 60% mientras él aporta el 40% restante de creatividad, buscando siempre dejar un mensaje profundo y evitar los videos vacíos.
Su trabajo ha capturado la esencia del barrio, el sudor de la señora que vende tortillas desde las 4 de la mañana y la adrenalina del busero que desafía las curvas, demostrando que la tecnología puede ser un vehículo para la expresión social.