La cruel coincidencia que une a Marco Reus y Fermín López en la historia de los Mundiales

El fútbol suele regalar historias inolvidables, pero también deja momentos de profunda tristeza. Ese es el caso de Marco Reus y Fermín López, dos futbolistas que vivieron una de las experiencias más dolorosas para cualquier jugador: perderse una Copa del Mundo por lesión justo antes de su inicio y ver a su selección levantar el […]


El fútbol suele regalar historias inolvidables, pero también deja momentos de profunda tristeza. Ese es el caso de Marco Reus y Fermín López, dos futbolistas que vivieron una de las experiencias más dolorosas para cualquier jugador: perderse una Copa del Mundo por lesión justo antes de su inicio y ver a su selección levantar el trofeo desde fuera del campo.

En 2014, Marco Reus atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera con el Borussia Dortmund y tenía un lugar asegurado en la selección de Alemania. Sin embargo, una lesión sufrida en el último amistoso previo al Mundial de Brasil lo dejó fuera de la convocatoria. Semanas después, el conjunto alemán conquistó el título tras vencer a Argentina en la final, mientras el mediocampista observaba la consagración desde la distancia.

Doce años más tarde, la historia parece repetirse con Fermín López. Luego de firmar una destacada temporada con el FC Barcelona y consolidarse como una de las figuras del fútbol español, el centrocampista sufrió una lesión en la antesala del Mundial de 2026, quedando fuera de la lista definitiva de España.

La selección española terminó conquistando el campeonato, pero Fermín, al igual que Reus años atrás, no pudo formar parte del camino hacia la gloria. Ambos llegaron al torneo en el mejor momento de sus carreras, ambos tenían asegurado un puesto en sus respectivas selecciones y ambos vieron cómo sus compañeros levantaban la Copa del Mundo sin poder disputar un solo minuto.

Estas dos historias reflejan la cara más dura del fútbol, donde una lesión puede cambiar el destino de un jugador en cuestión de segundos. Aunque sus nombres quedarán ligados a generaciones distintas, Marco Reus y Fermín López compartirán para siempre una de las coincidencias más crueles en la historia de los Mundiales.