
Al menos 10 personas fallecieron y 23 resultaron heridas a causa de las intensas lluvias que azotan la provincia noroccidental china de Gansu, lo que llevó a las autoridades meteorológicas a emitir una alerta roja ante el alto riesgo de deslizamientos de tierra, derrumbes y flujos de lodo en diversas zonas de la región.
Efectivos de la policía, bomberos y equipos de emergencia fueron desplegados en el área para participar en las labores de rescate y asistencia a la población afectada.
La alerta roja, el nivel máximo de advertencia, indica que el peligro de desastres naturales es extremadamente elevado en algunas localidades, donde las precipitaciones han saturando el suelo y aumentado la probabilidad de nuevos incidentes. Las autoridades mantienen monitoreo permanente ante la evolución del fenómeno climático.