
Más de 29 mil personas han resultado afectadas por la actividad del Volcán de Fuego en Guatemala, y 1,221 han sido trasladadas a albergues, según informó la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres.
Se prevé que el coloso seguirá activo al menos 72 horas más. Las autoridades restringieron el ascenso al volcán después de que decenas de turistas nacionales y extranjeros expusieran sus vidas en miradores y senderos.
Las explosiones alcanzan entre 5 y 7 kilómetros sobre el cráter, y la ceniza se desplaza hacia el este y suroeste. La alerta roja se mantiene por el riesgo de flujos piroclásticos, emisión de gases, retumbos y lanzamiento de rocas.