
Hablar de música pop es referirse inevitablemente a Michael Jackson, una leyenda que nació el 29 de agosto de 1958 en Indiana, Estados Unidos, y que con su talento, disciplina y visión artística se convirtió en el indiscutible Rey del Pop, rompió récords, marcó generaciones y revolucionó la industria del entretenimiento con un legado que trasciende fronteras y décadas.
Su influencia no solo se limitó a la música, sino que abarcó el baile, la moda y los videoclips, estableciendo nuevos estándares en cada ámbito.
Su capacidad para conectar con el público y su innovación constante lo posicionan como uno de los artistas más importantes de la historia.