
El peso excesivo de las mochilas escolares, que a diario cargan libros, cuadernos y hasta alimentos, puede derivar en afectaciones musculares y ligamentarias en niños y adolescentes, según advierte el ortopedista René Urroz.
El especialista explica que, aunque el esqueleto no sufre deformidades por la sobrecarga, sí se generan dolores cervicales, lesiones ligamentosas y, en niños muy pequeños, problemas tendinosos en el hombro.
Para prevenir estos malestares, los padres deben vigilar que el peso de la mochila no supere el 10% del peso corporal del menor.