
La tarde del pasado 18 de agosto Angélica María Mairena López, de 31 años, estaba sola con sus dos hijos, un niño, de 7 años y la niña, de 4, quién no se imaginaba lo que pasaba por la mente de su madre en ese momento en una comunidad del municipio de Ticuantepe.
Según la acusación de la Fiscalía, llevó a la sala de la vivienda al mayor de sus hijos donde lo puso a jugar Nintendo y subió el volumen del televisor, luego se dirigió a un cuarto donde puso música a alto volumen, en ese mismo lugar puso agua en un balde y se dirigió a buscar a la niña que estaba en el patio de la casa.
La mujer llamó a su hija y le dijo que entrara al cuarto para que jugara con un prensa pelo que supuestamente estaba dentro del balde plástico, luego la sujetó de la cabeza y la introdujo al agua hasta matarla. Extraoficialmente trascendió que Mairena se había separado de su esposo y habría caído en depresión, además que cometió el delito de parricidio para evitar que su hija sufriera situaciones similares solo por ser mujer.
Ella fue acusada este viernes en los Juzgados de Managua por el delito de parricidio. La jueza Karen Chavarría, titular del Juzgado Noveno de Audiencia, admitió la acusación, le decretó la prisión preventiva y programó para el 2 de septiembre la audiencia inicial contra Mairena.