
Las autoridades de Nepal y China elevaron a 1.225 los muertos y 4.757 los desaparecidos al cumplirse una semana del devastador deslave que arrasó la frontera entre ambos países el pasado 26 de agosto, según los últimos balances oficiales actualizados este miércoles.
En Nepal, los equipos de emergencia han rescatado a 11.993 personas en el norte y centro del país, con más de 21.000 efectivos desplegados, mientras la policía ha optado por enterrar decenas de cuerpos en fosas comunes bajo la lluvia.
La mayoría de los cuerpos permanece sin identificar, por lo que las autoridades implementaron un sistema basado en muestras de ADN y fotografías de rasgos distintivos. La tragedia, descrita como la mayor en memoria, provocó una crecida del agua de entre 15 y 18 metros sobre el nivel habitual del río Trishuli.