
La otitis, una inflamación del oído cada vez más frecuente en perros, puede ser causada por alergias, bacterias, hongos o ácaros. La doctora Priscila Castillo explicó que el diagnóstico requiere un hisopado y análisis microscópico para determinar el tratamiento adecuado.
Los síntomas más comunes incluyen mal olor persistente, sacudidas frecuentes de la cabeza y enrojecimiento del conducto auditivo.
En casos avanzados, los perros pueden presentar pérdida de equilibrio o incluso convulsiones si la infección migra al cerebro.
Las razas con orejas pendulantes como cocker spaniel, basset hound y salchichas, así como los poodles y maltés, son las más predispuestas.
La limpieza semanal con productos especiales que regulan el pH es la principal medida preventiva, y debe realizarse durante el baño sin introducir agua directamente en el oído.
Ante cualquier síntoma, la especialista recomendó acudir al veterinario desde el primer día para evitar complicaciones como la sordera.