
Un adolescente de 17 años se declaró culpable ante un juez por el asesinato de su hijastro de 3 años, ocurrido el pasado 7 de julio en el barrio Cristo Rey del municipio de Tipitapa.
El menor, quien padecía una condición congénita que le impedía caminar, sufrió un calvario de 51 días de maltrato físico y amenazas de muerte desde que su madre se mudó con el acusado el 17 de mayo.
El desenlace fatal ocurrió cuando la madre se encontraba en el baño y el padrastro descargó su última cuota de violencia sobre el infante, sujetándolo con fuerza hasta causar su desvanecimiento.
El Ministerio Público tipificó los delitos como asesinato agravado y amenazas, y el juez dictó prisión preventiva para el procesado.
Debido a su condición de menor de edad, la fiscalía solicitó la pena máxima estipulada en el Código de la Niñez y la Adolescencia, correspondiente a 6 años de internamiento.
El niño fue trasladado de urgencia al hospital de Tipitapa, pero los médicos solo pudieron certificar su fallecimiento.
La comunidad de Tipitapa lamenta la pérdida de un menor que, según vecinos, era indefenso y no podía huir de los golpes