
Por Jairo Castillo.
El primer incidente fue atendido por miembros de los Bomberos Unidos de Nicaragua en el sector de Canal 10 una cuadra al sureste, en residencial Bolonia. Las llamas destruyeron la parte delantera del motor de un vehículo, marca Honda, propiedad de Juan Ignacio Gutiérrez. El afectado relató que regresaba de comprar medicamentos en una farmacia y poco después de estacionar el auto frente a su vivienda escuchó una explosión y vio como el fuego devoraba su medio de transporte. Gutiérrez estima las pérdidas económicas en 4,000 dólares, mientras que las investigaciones preliminares apuntan a que las causas podrían estar relacionadas con un recalentamiento en el sistema eléctrico.
Horas más tarde se registró otro incendio vehicular en la terminal de la ruta de buses 118, ubicada en el barrio Laureles Sur. En esta ocasión la emergencia afectó el medio de trabajo de Wilmer Escoto. El siniestro se originó por un chispazo en la zona de la batería y el fuego avanzó rápidamente por la carrocería y el motor. Afortunadamente un grupo de personas actuó con rapidez, lanzando paladas de arena sobre las llamas, logrando controlar la situación, mientras esperaban la llegada de los bomberos.
Ambos incidentes dejaron únicamente daños materiales y ninguna persona lesionada. Ante estos hechos, las autoridades recuerdan que el uso de extintores y el chequeo constante del sistema eléctrico en los vehículos son medidas claves que pueden marcar la diferencia y evitar que su patrimonio termine en chatarra.