
Las relaciones amorosas disfuncionales, también conocidas como relaciones tóxicas o insanas, se caracterizan por la ausencia de un amor genuino y transparente, la falta de establecimiento de límites claros y la predominancia de conductas como el control, los celos excesivos y el abuso.
La especialista señaló que en estas relaciones la comunicación se vuelve vertical y violenta, donde el diálogo se sustituye por gritos y la interacción entre la pareja deja de ser de tú a tú.
Estos patrones disfuncionales, cuando se cronifican, pueden generar un deterioro emocional significativo en quienes los padecen.