
La imagen de Santo Domingo de Guzmán, venerada en la Iglesia de las Sierritas de Managua, fue sometida a una restauración profunda que eliminó décadas de capas de yeso y pintura añadidas a lo largo de los años, recuperando el esplendor original de la escultura de 22 centímetros y sus adornos de oro, el lirio, la aureola y el rosario, a pocas semanas del inicio de las fiestas patronales.
El padre Juan Carballo, párroco del templo, detalló que los especialistas en arte sacro trabajaron meticulosamente para devolver a la madera directa original sus tonos auténticos, un proceso que no se había realizado en los últimos años y que ha sido calificado como una intervención sin precedentes para la comunidad católica.
La inversión total del proyecto ascendió a 1,500 dólares, cubriendo honorarios de especialistas, insumos y viáticos, y la parroquia activó dos iniciativas de recaudación durante julio, colectas dominicales y una rifa de 300 dólares con cupones de 100 córdobas, para financiar las actividades de agosto, mientras se espera que el cardenal Leopoldo Brenes revele nuevos hallazgos históricos en los próximos días.