
La masa ósea se construye principalmente durante la infancia y la juventud, alcanzando su punto máximo en la adultez temprana, por lo que la salud de los huesos depende en gran medida de los hábitos alimenticios adoptados a lo largo de la vida, según explicó el nutricionista Osmany Altamirano.
El especialista recomendó incluir en la dieta sardinas y pescados con buena cantidad de grasa, verduras como el brócoli y frutas como las ciruelas, además de semillas disponibles, para garantizar el aporte constante de nutrientes que exige el adecuado recambio celular en el tejido óseo.
Cuando la alimentación es deficiente o desequilibrada, el organismo se ve obligado a extraer minerales de los propios huesos para mantener funciones vitales en la sangre y otros tejidos, lo que a largo plazo acelera el desgaste óseo y deriva en condiciones como la osteopenia o la osteoporosis.