
La tradicional bajada de Santo Domingo de Guzmán en Managua, que inicia en tres días, representa no solo un despliegue de fe y comercio sino también un severo desafío ambiental debido a la acumulación masiva de desechos como botellas plásticas, latas y residuos orgánicos que transforman las vías principales en vertederos temporales.
La empresa Reciclanica exhortó a la población, marcas patrocinadoras y comerciantes a adoptar medidas responsables, como la instalación de barriles rotulados para depositar materiales reciclables y la recolección de residuos en los espacios que ocupan durante la festividad.
Pese a los esfuerzos de la Alcaldía con camiones recolectores y cuadrillas de limpieza, y el trabajo de recicladores informales, la insuficiente conciencia ciudadana mantiene la contaminación como un problema recurrente que requiere un cambio de hábitos desde el origen.