Seis meses de formación se convierten en más ventas y ahorro para emprendedoras con Tigo Nicaragua

Llevar el conocimiento a la práctica puede marcar una diferencia en la manera en que se administra y hace crecer un negocio. Eso es lo que refleja el proceso de formación de 159 participantes de Conectadas, programa de Tigo Nicaragua desarrollado en alianza con Mentors International. Durante seis meses, las emprendedoras fortalecieron sus conocimientos en […]

Llevar el conocimiento a la práctica puede marcar una diferencia en la manera en que se administra y hace crecer un negocio. Eso es lo que refleja el proceso de formación de 159 participantes de Conectadas, programa de Tigo Nicaragua desarrollado en alianza con Mentors International.

Durante seis meses, las emprendedoras fortalecieron sus conocimientos en finanzas, marketing, ventas, atención al cliente y gestión de sus negocios, incorporando nuevas herramientas para la toma de decisiones y el manejo de sus emprendimientos.

El impacto del proceso también se refleja en los números. Las participantes reportaron un incremento del 83% en sus ventas, una reducción del 58% en sus deudas y un aumento del 61% en sus ahorros tras seis meses de formación.

El crecimiento del ahorro tiene además un significado importante para las emprendedoras, ya que contar con un fondo de emergencia puede brindarles mayor capacidad para enfrentar imprevistos y tomar decisiones con mayor tranquilidad en sus negocios.

El conocimiento adquiere mayor valor cuando puede aplicarse a situaciones reales. En Conectadas de Tigo Nicaragua buscamos que las mujeres no solo aprendan sobre cómo gestionar un negocio, sino que puedan llevar esas herramientas a su día a día, tomar mejores decisiones y encontrar nuevas oportunidades para seguir creciendo, innovando y aportando a la comunidad”, señaló María José Argüello, gerente de Responsabilidad Social Corporativa de Tigo Nicaragua.

El proceso también apuestó por el valor de las conexiones. Como cierre de esta etapa, 100 participantes se reunieron en una jornada de networking, un espacio para compartir experiencias, conocer otros emprendimientos y generar nuevas oportunidades de colaboración.

Ahora, el reto está en lo que sigue. Convertir las herramientas adquiridas, las conexiones creadas y los resultados alcanzados en nuevas oportunidades para sus negocios. Para las emprendedoras, seis meses de formación dejaron algo más que nuevos conocimientos: una mirada distinta sobre cómo tomar decisiones y hacer crecer lo que ya están construyendo.