Un voraz incendio consumió por completo dos viviendas en el barrio Santa Ana Norte, asentamiento Tomás Borges Martínez, dejando cuantiosas pérdidas materiales y la muerte de un perro por asfixia.
Una de las afectadas, relató que perdió todas sus pertenencias, incluyendo su teléfono y el dinero que había ahorrado para ir al mercado al día siguiente, tras escuchar el grito de “fuego” cuando las llamas ya habían consumido su habitación.
Bomberos Unidos logró controlar la propagación utilizando dos unidades, y aunque las causas del siniestro aún son investigadas, se maneja de manera preliminar que el fuego se originó en la vivienda de Nancy Aracely Ramírez, donde habitaban cuatro niños y dos adultos.