
Ervin Gutiérrez, nicaragüense de 42 años originario del municipio de Belén en Rivas, fue ultimado de tres disparos el pasado viernes cuando ingresó a cortar mangos en una propiedad privada ubicada en Paso Tempisque, cantón de Carrillo, provincia de Guanacaste, Costa Rica.
El testigo Roberto Alexander Obando, quien acompañaba a la víctima, relató que el propietario llegó a reclamarles y, aunque accedieron a retirarse, se produjeron los disparos que derribaron a Gutiérrez, desmintiendo así la versión del sospechoso que afirmó haber actuado en legítima defensa ante una supuesta amenaza con arma blanca.
La muerte del ciudadano rivense ha causado profunda consternación en San Juan Viejo, su comunidad de origen, donde familiares y amigos exigen justicia y reclaman que un hecho violento por una fruta no quede en la impunidad; el acusado enfrenta tres meses de prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación judicial.