
El Volcán de Fuego, ubicado aproximadamente a 16 kilómetros de la histórica ciudad antigua de Guatemala, entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, es uno de los volcanes más activos del planeta y un símbolo natural representativo del país, según información geológica.
Con una altura cercana a los 3,763 metros sobre el nivel del mar, se posiciona como el cuarto volcán más alto de Guatemala, superado únicamente por los volcanes Tajamulco, Tacaná y Acatenango, y forma parte de la cadena volcánica centroamericana integrada al cinturón de fuego del Pacífico.
Su historia geológica se remonta a miles de años y ha moldeado gran parte del paisaje del sur de Guatemala, representando para los pueblos originarios un elemento de identidad, respeto y convivencia con la naturaleza.