Edwin Serrano, de 25 años, se lanzó a las aguas de un río en Sacramento, California en los Estados Unidos (EE.UU), sin imaginar que no saldría con vida. El joven nicaragüense, quién emigró hace cuatro años en busca de mejores oportunidades, deja un vacío inmenso y una meta sin cumplir.
La víctima trabajaba en la construcción y era el pilar económico de su madre. Horas antes de la tragedia, conversó con ella por teléfono, como lo hacía habitualmente. Su plan era claro: ahorrar para regresar a finales de este 2026 a su natal Managua y abrir un taller automotriz en el barrio La Maravilla.
Hoy el sueño de superación se convirtió en una lucha por repatriar sus restos. La familia necesita recaudar al menos 1,500 dólares para el traslado de las cenizas, una cifra que está fuera de su alcance. Si usted desea colaborar con esta madre nicaragüense para que pueda darle el último adiós a su hijo en su tierra, puede comunicarse directamente al número: 7638-4368.
Por Kathy Molina.