jueves 25 de julio 2019

¿Tu hijo pequeño toma café? Estas pueden ser las consecuencias

El café brinda múltiples beneficios a la salud, como reducir el riesgo de cáncer de hígado o de accidente cerebrovascular, prevenir la enfermedad de Parkinson, proteger la visión, entre otros. Pero, ¿es bueno que los niños pequeños lo ingieran?

Aunque este alimento tiene muchas bondades, la American Academy of Pediatrics sugiere que los niños menores de 12 años no consuman ninguna bebida con cafeína, pues podría provocarles los siguientes problemas de salud:

1. Caries: el café es muy ácido, por lo que un consumo constante puede debilitar los dientes de tu hijo, disminuir el esmalte dental y promover el aumento de las caries.

Las caries también llamadas erosiones, aparecen cuando hay un deterioro o una ruptura en el diente, que puede volverse más grande y profunda con el paso del tiempo.

2. Deshidratación: Debido a que la cafeína es un diurético, hace que el organismo elimina agua a través de la orina, lo que puede contribuir a la deshidratación. Se aconseja evitar el consumo excesivo de cafeína en los días calurosos, ya que es cuando los niños necesitan reponer el agua que pierden a través del sudor. Asimismo, el aumento de la orina produce la pérdida de calcio en el cuerpo, que a su vez puede conducir a la pérdida de masa ósea.

3. Pérdida de apetito: Las bebidas con cafeína suelen tener calorías vacías, es decir, que no aportan ningún nutriente. Éstas pueden hacer que los pequeños se sientan satisfechos provocando que no quieran comer durante el día.

Sin embargo, ingerir este tipo de bebidas que no aportan vitaminas ni minerales, los expone a sufrir deficiencias nutricionales. A pesar de que los niños ingieren la mayor parte de la cafeína bebiendo café o refrescos, también se encuentra en el té, el chocolate, el helado de café o el yogurt helado, así como en algunos medicamentos que alivian el dolor.

4. Hiperactividad: El café estimula el sistema nervioso central, y a dosis reducidas, hace que las personas se sientan más alerta y con más energía, sobre todo en los menores, pues no es necesario tomar grandes cantidades de cafeína para que su consumo
desencadene estos efectos.

Además, la organización antes mencionada indica que un exceso de cafeína puede provocarles inquietud, nerviosismo, dificultad para concentrarse, aceleración del ritmo cardíaco y un incremento en la tensión arterial.

5. Insomnio: Los expertos explican que la cafeína puede permanecer en el organismo de un niño hasta 6 horas después de haberla consumido, por lo que puede provocar que padezcan de insomnio u otras alteraciones del sueño.

Aparte de ser más susceptibles a los efectos de la cafeína por su tamaño corporal, los menores también son más sensibles a esta sustancia porque no se han expuesto tanto a ella como los adultos. Los especialistas de la salud recomiendan que la mejor forma de eliminar el café de la dieta de tu hijo es ofrecerle agua, leche y zumos de frutas 100 % naturales en pequeñas cantidades.

Recuerda que un niño en crecimiento, necesita una dieta balanceada que incluya proteínas, cereales, frutas y verdura.

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